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Hay algo que pasa muy frecuentemente cuando trabajamos con niños muy chiquitos y es que muchas veces se quieren estar moviendo por todos lados, ¿les paso alguna vez?

 

Cuando estás tratando de dar una clase, taller o sesión y cuando trabajas con niños de 2 o 3 años o tal vez un poquito menos, ellos quieren gatear, caminar, correr, quieren moverse por todos lados y a veces dar alguna clase, un taller o una sesión parece casi imposible o nos frustra, sobre todo si son las primeras veces que estás trabajando con niños de esa edad.

 

Por eso, hoy quiero compartirte algunas ideas de lo que puedes hacer en estos casos.

 

Quiero recordarles que, en esas edades para los niños el movimiento es parte del desarrollo normal de ellos, es parte de las nuevas habilidades motoras y motrices que están adquiriendo y es por ello que es tan importante darle lugar al movimiento. Tal vez a veces  imaginamos  que nuestra clase, taller o sesión va a ser  de una manera determinada  y termina no siendo de esa manera, entonces sepan de antemano cuando están planificando para realizar esas experiencias musicales que esto va a pasar, los niños de entre esas edades van a querer moverse y ustedes tienen que dar lugar a ese movimiento, tienen que poder sostener ese lugar de juego donde los niños puedan moverse libremente.

 

Entonces, ¿qué hacer?

 

Como te decía, debemos dar lugar al movimiento sabiendo dos cosas importantes:

 

Cuando los niños están en esa etapa del desarrollo es el momento ideal para que puedan ejercitar esas habilidades que están adquiriendo para que puedan fortalecerse y seguir desarrollando nuevas habilidades, en este caso estamos hablando de las habilidades motoras que los niños han adquirido (gateo, caminar o correr).

 

Dar lugar a la exploración, cuando permitimos que los niños se muevan libremente  estamos también permitiendo y  dando lugar para que ellos exploren el entorno, el lugar en el que están, exploren las cosas que hemos puesto en nuestra clase taller o sesión, como instrumentos musicales o  algunos elementos adicionales que hayamos llevado.

 

Cuando trabajas con niños de entre esas edades está bueno tener instrumentos musicales con distintos modos de ejecución, osea, que tengan distintas maneras de tocarlo, que algunos sean de percusión, otros de sacudir; el que tengan distintas maneras de tocarlo en esa edad es muy rico ya que les permite ejercitar distintos movimientos. De esa manera vamos a promover el fortalecimiento de esos movimientos. También que puedas incorpora instrumentos con distintos timbres, con distintas tonalidades para que también los niños puedan explorar distintos sonidos.

 

¿Cómo vamos a hacer esto?

 

Lo que te animo a hacer es planificar de antemano una experiencia sonora musical a través de la cual invites a los niños a participar, a moverse, y se sientan motivados a explorar el entorno y los instrumentos musicales y otros objetos que puedes haber incluido.

 

Planifica esas experiencias musicales con anterioridad y en esas experiencias musicales, que pueden ser de distintos tipos, ya sea que sean recreativas, de composición, de improvisación, receptivas,  cualquiera que sea la actividad que planifiques procura dentro de esa experiencia musical tener un tiempo también en el que les estes permitiendo  a ellos justamente  explorar, conocer, interesarse por lo que está en su alrededor y también fortalecer las  habilidades motoras que han adquirido recientemente. En lugar de frustrarnos , pensando ¿por qué no se quedan quietos? o ¡no puedo hacer lo que quería hacer!… En lugar de eso planifiquemos dentro de nuestros talleres, clases o sesiones, ese momento donde los invitemos a moverse libremente y explorar.

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